EL MUNDO ES UN LIBRO QUE AÚN NO HEMOS LEÍDO

MI LIBERTAD NO TIENE PRECIO: TIENE TU NOMBRE

POETA ES AQUEL QUE SE COMPORTA IGUAL ANTE UN REY QUE ANTE UN MENDIGO

TODO ES LITERATURA; DEPENDE DE COMO TE LO CUENTEN

LA MENTE ES COMO UN PARACAIDAS, SÓLO SIRVE SI SE ABRE
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Saturday, 16 July 2011

En el principio fue la palabra



Os reproduzco el artículo de Amelia Castilla publicado en Babelia, para El País el 16 de julio de 2011. Un abrazo para ella y otro para Álvaro García por su maravillosa foto.

¿Un rincón donde poder escribir medianamente fresco, en un ático durante el caluroso mes de julio en Madrid? Eugenia Rico (Oviedo, 1972) cambia de espacio varias veces a lo largo del día, huyendo del sol que cae a plomo sobre el barrio de Malasaña. Refugiada en un cuarto piso sin ascensor y con vistas al "Pentagrama", el bar popularizado por Antonio Vega en su ya clásica canción "La chica de ayer", la escritora dedica al menos seis horas diarias a la trama de su nueva novela. Su superstición le impide aventurar muchas ideas sobre el proyecto en el que trabaja. Confía en ponerle el punto final al manuscrito en unos meses y que el texto llegue a la imprenta antes de concluir este año. La acción transcurre en Venecia, en el curso de una cena con un personaje histórico fallecido. Será una mezcla de pasado y presente, como su anterior trabajo. "Venecia está fuera del mundo, escribir sobre ella es como opinar sobre el amor", dice la escritora, sentada en una "chaise longue", bajo un cuadro formado por un puzle construido con un lenguaje de signos inventado en el que se lee: "En el principio fue la palabra".

La autora de "Aunque seamos malditas"(Suma de Letras) presume de vivir de la literatura. Todavía no se ha repuesto del susto de su extraordinaria aventura alemana que le ha reportado unas ventas "de más de cien mil copias" en ese país y un conocimiento de los lectores del que antes carecía. "Un buen día recibí un correo electrónico del escritor y crítico Daniel Kehlmann que, fascinado con esta novela, la recomendó a una editorial alemana", cuenta. "A partir de ahí todo ha sido como un sueño; primero el paso por la Feria de Fráncfort, un evento profesional, pero quizás el más importante del panorama literario, y después la participación en otros festivales europeos donde he contactado con escritores de toda Europa". A la vuelta del verano, preparará las maletas para viajar a Estados Unidos, becada por una universidad norteamericana para trabajar durante tres meses.

No le asustan ni los nuevos formatos del libro ni las descargas en la Red. Su idea es que "la verdadera literatura seguirá llegando a los lectores". Si mira hacia atrás sonríe al recordar las cartas de rechazo de algunos editores, un auténtico género literario, en su opinión: "La historia de la literatura está hecha de grandes errores, espero que este sea uno de ellos", le contestó uno de ellos.

Sunday, 26 December 2010

Sin inocencia se puede sobrevivir, pero no vivir


Creo que hoy puede ser un buen día para recuperar el artículo de A. Arco sobre las contradicciones y las miserias humanas, publicado originalmente en la edición impresa de La Verdad de Murcia.


Se quedó de piedra Eugenia Rico, escritora. Se le congeló la sonrisa con la que procura ir por el mundo, y los ojos se le abrieron tanto que casi se podía entrar por ellos para acceder al fondo de su alma, sorprendida e incómoda ante lo que ocurría a escasos metros suyos.

Aeropuerto de Madrid. Martes. Eugenia Rico, que ayer presentó en la Fnac de Murcia "El otoño alemán", la novela que le ha proporcionado el último premio Ateneo de Novela de Sevilla, se disponía a coger un taxi. Hacían lo mismo unas personas disminuidas físicas, con sus equipajes, muletas y dificultades a cuestas. De pronto, aparecen en escena unos ejecutivos con prisa, de pronto los ejecutivos se aprovechan de la lentitud de movimientos de los disminuidos físicos, a los que se pasan por las narices (suyas) delante de sus narices (de ellos), y de pronto -y por todo el morro- los ejecutivos se montan en el taxi que no les correspondía y desaparecen del lugar. «¿Cómo pueden hacerlo?», se pregunta. (¿Ay, Eugenia!).

Celos y torturas


A Eugenia Rico le gusta jugar con las contradicciones y miserias de los seres humanos, a los que por otro lado hace soñar y divierte con sus escritos. Celos y torturas psicológicas aparecen, por ejemplo, en "El otoño alemán", su última novela. «La indiferencia también es una forma de tortura, de crueldad», defiende la autora asturiana, finalista del Premio Primavera de Novela 2004 con "En el país de las vacas sin ojos".

Vive Eugenia Rico observando el mundo. Ayer, camino del hotel después de comer, se topó con un herido en plena acera al que estaba atendiendo un equipo de urgencias. «En unos segundos el herido se vio rodeado de curiosos», dice. «¿Qué final más poco adecuado para una buena comida!», añade. Crueldad e inocencia: «Hemos perdido la inocencia cuando dejamos de ilusionarnos, de creer, de volver a empezar, de volver a ser un poco niños... La inocencia es muy salvadora. Sin inocencia se puede sobrevivir, pero no vivir».